Una fotografía profesional conlleva una serie de características que normalmente no tienen las fotos amateur.
Iluminación
Un correcta iluminación para un retrato, tendrá en cuenta la fisionomía de la persona y buscará siempre un tratamiento adecuado de la luz y de las sombras, para que el retrato transmita lo que buscamos.
Equipo de fotografía adecuado
Una adecuada elección de lente es importante porque buscamos un retrato real y con proporciones reales. La realización de fotos con grandes angulares a distancias cortas, que se ven habitualmente en redes, con mucha probabilidad distorsionarán nuestra imagen.
Elección de fondos
Los fondos son tan importantes como el sujeto. Un fondo liso proporciona una atención inequívoca hacia la persona. Un retrato en un lugar trabajo, requiere de una visita previa al centro para elegir los fondos más apropiados (e iluminación si fuera necesario) para el día de la sesión. También son adecuadas las fotos sobre un fondo de fotocall con la imagen corporativa de la empresa. El cualquier caso hay que evitar dejar este punto a la improvisación.
Dirección de pose
El fotógrafo nos ayudará a colocar las manos cuando no sepamos que hacer con ellas. Nos dará indicaciones sobre la postura de la espalda, gestos, colocación del pelo, etc. Todo ello para buscar una fotografía con armonía.
Edición posterior de la fotografía
Es un paso muy importante. La edición se ocupa de reencuadrar la foto si es necesario, de reevaluar balances de blancos que nos hagan un retrato más cálido o frío, poner o quitar luz, contraste… Un adecuado tratamiento de la imagen beneficia claramente el resultado final de la misma.
